Como un niño que pide para reyes el juguete que ha visto anunciado en la tele, así se comporta un lector de blogs cuando entra en una agencia de viajes. Una afirmación que compartió recientemente el director de producto para América Latina de LaCuartaIsla (Barceló Viajes) con un grupo de blogueros de viajes en la National Geographic Store de Madrid. Blogueros que escuchaban cómo consolidados expertos del sector reconocían su capacidad de influencia y su espontánea labor como inspiradores de viajes.
Según el estudio de Kanlli “Blogueros y Marcas, el valor de la Opinión”, en España hay alrededor de un millón de blogs. Un 21% de ellos tratan temas de viajes. Esto quiere decir que hay más de 200.000 blogs animando a viajar, inspirando viajes, prescribiendo marcas y destinos. No obstante, lo interesante no es que haya tal cantidad de blogs, lo verdaderamente inquietante es que estos blogs son, según el TripBarometer, de TripAdvisor, la principal fuente de información para los turistas de hoy, que centra su búsqueda en el mundo online. Queda claro entonces que, en el sector turismo, los blogueros son verdaderos influencers.

Llegados a esta conclusión ¿qué hacer para acercarse de forma efectiva e estos inspiradores? Proliferan las estadísticas sobre las acciones más comunes y las más efectivas. El mencionado estudio de Kanlli, enumera algunas, clasificándolas según su popularidad entre las marcas. Lo más común, las pruebas de producto (lo que en Turismo serían blogtrip). Las invitaciones a eventos, se posicionan también como comunes y habituales, el pago en dinero o especies y, finalmente, el envío de notas de prensa a la antigua usanza.
Sin embargo, y al margen de estas siempre útiles estadísticas y opiniones, lo cierto es que en este terreno tan novedoso, heterogéneo y personal… se hace camino al andar.
En todo caso lo principal es partir de la premisa de que no se trata de comprar Posts o timelines con canapés. Se trata más bien de relacionarse con naturalidad, tratarlos con cercanía y no subestimar su sentido crítico.
Las pruebas de producto y los eventos son formatos que funcionan pero siempre que estos no se conviertan en bombardeos de mensajes comerciales. Caer en la tentación de realizar eventos o blogtrips que terminen siendo una oda a mí mismo o un brindis al sol, no funciona con un perfil que está más acostumbrado a la opinión activa que a la atención pasiva. Invitarles a tomar parte de la presentación y compartir su opinión, desde mi experiencia, resulta mucho más útil y cercano. Contribuye a crear complicidad y confianza y genera conversaciones siempre enriquecedoras.
Esther Cantero, Directora de Proyectos de Porter Novelli





