Últimamente una de las frases que más se repite en la agencia (y creo que no sólo en la nuestra) es: “¡qué arriesgado es hacer una rueda de prensa con los tiempos que corren!”, cada vez hay menos periodistas en las redacciones, días de cierre, el trafico, el tiempo y que no te coincida con otro evento de la competencia,… infinidad de variables que pueden hacer de la presentación un éxito o el más grande de los fracasos.
Hasta ahí llegaba mi concepto de riesgo… hasta esta semana. El pasado miércoles presentábamos el más novedoso láser de CO2 con un innovador sistema de escáner para el rejuvenecimiento de la piel que reduce considerablemente las arrugas y cicatrices y favorece la producción de colágeno, una nueva tecnología que, sin duda, revolucionará el mercado de la estética facial porque además, atentas chicas, mejora de la textura, elasticidad y tono de la piel.
Todo apuntaba a que íbamos a triunfar: teníamos un notición (creedme, esto en el sector de la belleza es importante), una buena fecha, cerrada con antelación en la Agenda de Periodistas de Belleza (APB), un lugar céntrico, en plena calle Padre Damián, un ponente de prestigio y ¡14 medios confirmados! Y así fue, a las 12.15 de la mañana ya estábamos en disposición de empezar, habían llegado 9 medios, una cifra que no está nada mal… “con los tiempos que corren”.
Pero de repente la cara del cliente empalideció: FALTABA EL PACIENTE. Sí, Sí, el paciente; aunque os suene raro, en este tipo de ruedas de prensa, a caballo entre la belleza y tecnología, se hace una demo tras la presentación teórica… Y ahí estaba yo, dispuesta a dejarme la cara por mi cliente.
Así que, armada de valor, bajé a la sala donde se iba a realizar la demo para que me aplicaran el anestésico (creo que ha sido la media hora más larga de mi vida). Después, todo fue muy rápido: de repente me vi rodeada de periodistas y el doctor, láser en mano, recorriendo cada milímetro de mi cara.
El primer día fue traumático, no por nada, simplemente porque sales de la agencia a una rueda de prensa y vuelves con la cara cual mapa de píxeles; el segundo… también, la gente no paraba de preguntar, pero ¿qué te has hecho?Hoy empiezo a estar mejor y en cuatro días tendré una piel MA-RA-VI-LLO-SA (al que diga lo contrario le mato).
Toda una experiencia, que como toda buena experiencia me ha hecho aprender cosas pero sobre todo una: POR MI CLIENTE LO VOLVERÍA A HACER.
Marta Úbeda-Portugués


