Llegó el momento. Steve Jobs, CEO de Apple hasta hoy, renuncia oficialmente a su puesto y deja el timón de la compañía en manos de Tim Cook, su jefe de operaciones. Y solo unas horas después, los ríos de tinta se han desbordado.
Jobs, icono más allá de los tecnológico, gurú incontestable y máximo representante de la conocida como segunda revolución electrónica, es además un excelente comunicador, capaz de levantar a un audiotorio al completo y emocionar al personal sin que sus mensajes pierdan un ápice de fuerza. ¿Su secreto? Un discurso muy personal, cercano y siempre divertido.
Nada mejor que escuchar al propio Jobs en una de sus mejores intervenciones:
“A veces, la vida te da con un ladrillo en la cabeza. No perdáis la fe [...] La única forma de tener un trabajo genial es amar lo que hagáis. Si aún no lo habéis encontrado, seguid buscando”.
Steve Jobs
