Hoy en día nadie duda del interés que tiene para una empresa calcular el retorno de la inversión en una campaña de marketing y/o comunicación en medios sociales. Me atrevería a asegurar que han corrido ríos de tinta del tamaño del Ebro en artículos sobre cómo calcular el archiconocido ROI.
Sin embargo, poco se escribe sobre los factores que intervienen en el resultado de una campaña. Seamos sinceros, ¿cual es el porcentaje de las campañas que triunfan exclusivamente por su originalidad, esas que casi sin promoción arrasan entre los internautas? Si la cifra es mínima, se reduce hasta casi cero si nos referimos a proyectos sin apenas presupuesto.
En la mayoría de las ocasiones las empresas invierten mucho esfuerzo y dinero para que sus campañas en medios sociales sean un éxito. Un gasto que va más allá de la red y que recala también en los medios tradicionales.
Por ejemplo la televisión, a pesar de su pérdida de cuota frente al crecimiento del uso de Internet, demuestra ser una poderosa aliada de las campañas en medios sociales (y en general, de cualquier tipo de campaña), aunque pasa desapercibida en los artículos que cada día prodigan el éxito de tal o cual campaña.
La promoción de la página o el grupo de Facebook en los spots de televisión se ha normalizado. Pocas empresas con presencia en Facebook no difunden su página o grupo en sus spots promocionales, reforzando el alcance de la promo.
Más allá, algunas marcas ya han producido anuncios de televisión exclusivos para promocionar campañas en medios sociales. Y eso, señores, se nota. Se nota en el número de amigos, se nota en el número de visitas y se nota en el retorno de la inversión.
Creo que deberíamos reflexionar para no perder de vista que, a pesar de la potencia que ofrece la red a la hora de promocionar una determinada campaña, en la mayoría de los casos radio, televisión y prensa son en gran parte responsables del éxito de las acciones en redes sociales. En la sombra, eso sí.


