Si tenemos en cuenta la situación actual no se nos escapa lo difícil que puede ser cerrar un contrato o conseguir un cliente. Para llevar a buen puerto todas nuestras propuestas o negociaciones es fundamental que aportemos un valor añadido. Conocer a la perfección las costumbres de nuestros clientes puede ser nuestra mejor baza para inclinar la balanza a nuestro favor.
Por lo general cuando se piensa en la palabra protocolo todo el mundo imagina una cena en el palacio de Buckingham o un besamanos en el Palacio Real. Pero, no nos engañemos, el protocolo forma parte de nuestra vida diaria y lo empleamos en todas nuestras relaciones, tanto personales como profesionales.
El conocimiento del protocolo empresarial puede ser un factor determinante a la hora de diferenciarnos de la competencia porque todos sabemos que a los clientes les gusta sentirse especiales y saber hacer esto nos da una enorme ventaja.

En un mundo globalizado es curioso observar las diferencias en elementos tan extendidos como las reuniones, los saludos e incluso las relaciones profesionales entre hombres y mujeres. Conocer o no estos pequeños detalles pueden marcar la diferencia entre un éxito empresarial y el más completo de los desastres.
La mejor forma de verlo es con algunos ejemplos:
• En la India las reuniones suelen fijarse con al menos dos meses de antelación, siempre por escrito y nunca antes de las once de la mañana. Pero curiosamente y a pesar de todas estas medidas, los indios se caracterizan por no ser muy puntuales.
• En muchos países orientales no se da un regalo o una tarjeta de visita con una sola mano. Se deben utilizar las dos manos. Y lo mismo debe hacer quien lo recibe.
• En Arabia Saudí no se caracterizan por ir “directos al grano” en las conversaciones. Son amigos de dar muchos rodeos y de no negar o afirmar de forma directa, por lo que es recomendable ser paciente y prestar mucha atención durante las reuniones para no perderse nada.
• En China las grandes comidas de empresa se organizan en torno a las seis de la tarde con grandes fiestas. Suelen ser largos y ceremoniosos banquetes y debe cuidarse el no rechazar ningún ofrecimiento ni hablar de negocios durante la cena a no ser que el anfitrión empiece, pues ambas cosas se consideran muy ofensivas.
Estos son sólo algunas curiosidades del protocolo empresarial internacional, pero conocerlo en profundidad puede ser un arma de comunicación muy poderosa.
Nati Fradejas
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